Podemos empezar por leer las reglas... para que? Si no las vas a entender.
Tira los dados y jugáte porque salga doble... no sabes si vas a ganar o perder.
Mejor! Cartas... no, no me ispíra....
Agarra el corazón, ponele una bala, hacelo girar y jugá con tu destino como nunca. Total es el corazón... Vuelve a crecer no?
Que poco cuidado le pones. Si...lo hago, y que?
Estoy acá y ahora. El destino y la intención se mezclaron, no lo puedo dominar.
Nadie puede.
Ya cargue el tambor y lo hice girar... no disparé, tengo ganas. No se que va a pasar...
Nadie sabe.
Lo que si se, es que seguro voy a gatillar. No me lo puedo perder. Mucha gente se lo pierde...
Espero que estes...
Creo que es un tambor de infinitas balas, se que no me voy a lastimar... se?
En una de esas se me cruza, dispara, entra y sale... o entra y se queda... y me muero por vos.
1 comentario:
tambien podes no hacerle caso a las relglas, hecha la ley hecha la trampa... la prohibicion aumenta el deseo, hace q prohiba lo suficiente como para q el deseo sea mas grande q la prohibicion y deja q tu juego ya no tenga las reglas impuestas, un juego sin reglas.
LA bala?' capaz q una bala perdida y nada mas... y si no te mata?? fortalece... no escribo mas
Publicar un comentario