Viajar viaja cualquiera...
Pasaje directo al inconsciente, derivado directo de matas silvestres...no tanto.
En forma de risas ultrasónicas despego desde la plataforma poco estable, la cabeza.
Abrumado por tensiones inciertas, los brazos se transformas en conexiones directas a no se que, con cosquielleos itinerantes e incesantes. Me fuí. Se que no estoy aca. Pero lo sé. Me preocupo.
Demuestro serenidad pero cada vez me alejo mas.
Digo lo que pienso o pienso lo que digo?
O ni digo ni pienso nada?
En fin... eso es un auto y eso es un árbol. Solo necesito relajarme. Los ojos en su lugar, los pies sobre la tierra. Desde algún punto elevado hacia abajo...o al costado, le mando instrucciones exactas a mi cuerpo. Me preocupo.
Ella viene, me acaricia... yo los siento demasiado. Si demasiado...más de lo que necesito.
No puedo volver..soy consciente de mi inconsciencia. Decido tranquilizarme.
Mis brazos, ya un poco mas extendidos, caminan al lado mio aconsejandome. No les creo. Quiero un hospital.
Me imagino tirado en el piso con un ataque de no se que... no creo en eso. No puedo hacer que ellos reaccionen.
Llanto de impotencia rompe en el pecho de uno de mis brazos; uno que hasta el momento era nuevo...un brazo nuevo que pasa a ser el mio.
El derecho, vuela por otra aerolinea.
Quince segundos de gotas de clorofila bien verde, calman mis ánimos.
Las vueltas de las manzanas empiezan a desconfiar y mi necesidad de llamar al tio son increíbles. Lo necesito. Capaz no tanto como a mis brazos, pero lo necesito.
Me siento Dios? pregunto, afirmo.
Empiezo a revolcarme en recuerdos de hace minutos y me confundo. Estoy acá o allá.
Empiezo a volver con viajes intermitentes... se que voy a volver...no se cuando.
La cara empieza a cambiar, y esa hamburguesa con forma de píldora empieza a hacer efecto. Otra por favor.
La cabeza se desinfla, pero queda muy abatida por el combate.
Ya veo a la gente...ya me veo.
Un viaje de 1 hora... Villazon-Tupiza un poroto!
Asientos cómodos, aire acondicionado, dosis de paranoia normal, de comer: un poco de espíritu acompañado con llanto.
De postre: reflexión.
Llegamos.
1 comentario:
yo me acuerdo cada segundo
Publicar un comentario