viernes, 3 de septiembre de 2010

Desayuno nocturno.

La taza de chocolate caliente está llena... y la lluvia no deja de caer.
La noche es una buena hacedora de preguntas sin respuesta repentinas...
Tu cara se refleja mucho mas en la luna que en sol, luna que se esconde detrás de las estrellas, escondidas detrás de las nubes.
Las noches medellinescas son particulares. Sonrisas por doquier y fantasmas de eventos culturales rondando siempre el umbral.
Noches que peripean entre verte o verte... en tenerte o no. En sacar la cabeza por la ventanilla y sentir las brisas de tus caricias. En envolverme en ruedos de tu pelo y sentir tu calor con solo mirarte.
Bailar los desazones de unas gotas de salsa...rica salsa.
Como te dije, verte bailar me fascina. Y me complica. Nada me puede gustar tanto. Adicción.
Un ritmo particular te caracteriza, lo sabes.
La noche se estira y se acomoda en tu contorno. Dejando hilos de delicadeza al pasar. Y tan solo con oler tu piel, entiendo de que estas hablando.
Noches y noches nos desayunamos juntos. Con  pan, con manteca... tal vez un poquito con tus ojos de panela. Solo desayunos son los nuestros. Está bien...es la comida mas importante del día.. o no?
No se... eso alcanza para no tener hambre todo el día... pero el hambre de vez en cuando aparece.
Merendarte alguna tarde no estaría mal. Que va? Desayunar de noche es lindo.
La noche es amigable y buena para descansar de perezas y malos tragos, en sima te veo. Y mejor que nada, de noche te tengo.
Ya fue... de última apago el sol y te tengo para siempre.