Desde bien adentro sale la carcajada, omnubilando todo pesimismo y llenando el vaso medio vacío.
Sonrisas rosas por doquier, jugando al ajedrez con el destino de los dos.
Partida que ninguno de los dos quiere perder. Podemos empatar.
Felicidad en gotas bajo la lengua nos hacen flashear, ilucionar con cosas que no tenemos, que no sabemos.
No nos importa. Del pecho salen impulsos difíciles de controlar, dejando en evidencia toda estupides...peligrosa.
Las palabras se conjugan con el tiempo, y tu mirada mas profunda se clava; adivina donde...
Con aromas frutales nos despertamos del sueño...soñando. Desayunamos besos y alrmozamos caricias, el tiempo es eterno.
Nada importa y nada va a importar, así pareciera.
Siglos planeados de viajes a Saturno, después, dos años en Plutón, conociendo cada una de las estrellas al pasar.
Vivimos con Alicia y tomamos el té.
Escribimos paginas nuevas, nos salteamos algunas y otras las volvemos a leer.
Nos esperan páginas difíciles de leer, de esperar, de tragar.
Ya sabemos como termina, ahoguemonos en la historia, juguemos y empatemos.
Escribamos una segunda parte, seamos lo que nadie puede ser.
Tapemos bocas con alegría.
Sanemos heridas viejas.
Simplemente hagamos lo que querramos.
Creo que tus risas rosas valen la pena.
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