El se fue quemando gasolina, por rutas desconocidas. De asfalto, decoradas con alguna que otra montaña.
Su corcel, ella. De divina figura, torcida, forjada.
Emprendió un viaje hacia dónde...hacia cuándo. Destinos de azúcar, que en el té, se deshacen, pero igual queda dulce.
Alturas, trámites que poco importaban, cruzó frontera. Sin un mensaje, decía mucho.
Navegaciones turistas y alguna joda, chocaba en su ruta. Hasta la montaña...esa que no va a Mahoma.
La mitad del mundo le sintió bien... se acurruco en esa linea y se quedó un rato.
Afanes de caríbe inclinaron la balanza a proseguir pesando kilómetros.
La suerte corrio por el rio y se quedó...enamorado
Los kilómetros hoy no pesan...pero van a ser pesados.
Asfaltos y montañas juntos de nuevo, acompañadas de arena y brisas calientes.
El se fue quemando gasolina...
Hoy se va quemando amores...
1 comentario:
el corazón, sin razón, se encerró, de a dos, en un caparazón.
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